viernes, 22 de octubre de 2010

Divididos, Luna Park (20 de octubre de 2010)

Divididos, Luna Park
20 de octubre de 2010

Textos: Simon Mardini
Videos y edición: Flavio Pigazzi


(esta es la primera oportunidad, gracias a la colaboración de Simón, que hemos podido filmar con dos cámaras y combinar los videos de todo el show, esperamos  repetir esta experiencia en próximos recitales, siempre vamos por un pasito más)

Luego de un hermoso día de primavera, pleno de cielo claro y sol junto a una brisa suave que nos llena de energía, nos acercamos al caer la noche al Bajo porteño para presenciar el regreso de Divididos al Luna.

El clima de la previa es excelente, y a pesar de la habitual demora de casi media hora en el inicio, todo se disfruta reviviendo la tradición de cada encuentro con los seguidores de la Aplanadora. La espera es tranquila, algunos sin dudas extrañarán la barra del teatro de Flores, ya que esperar la propuesta de Mollo-Arnedo con una simple gaseosa no parece ser la opción ideal.

Finalmente hace su aparición el grupo y Mollo saluda, recordando que el recital de esta noche se transmitirá por la cadena de radios comunitarias de AMARC Argentina, a lo largo y ancho del país. La mención de las radios y el aporte comunitario que desarrollan estará presente a lo largo de la noche.


Ya todos listos y presentados, empuñan sus instrumentos y palillos, arrancando con una sólida versión de “Hombre en U” y luego tocan “Buscando un ángel”. Como es costumbre todo el peso del contacto con los fans y el público está a cargo de Ricardo, quien se ubica en un extremo del amplio escenario, mientras Catriel y Diego se ubican casi juntos del otro lado coordinando entre ellos la potente base, sobre la que juega la guitarra de Mollo, a veces rítmica para realzar y complementar a Ciavarella y Arnedo, otras como guitarra base, y también dibujando solos.

También se toman tiempo para ir re-elaborando los temas y tener lugar para la improvisación, cambios de ritmo y los clásicos solos que le dan protagonismo especial a cada integrante, como en “Mantecoso”. En general la potencia, la fuerza rítmica y la energía de Divididos está intacta, pero en los detalles se nota una preparación cuidadosa y muy bien ensayada, que por momentos es prácticamente calcada del registro de su último trabajo. Éste cuidado le hace perder algo de frescura a la ejecución en vivo, ya que la habitual energía que emana del escenario está algo más contenida.

Es momento para un pequeño respiro, y Mollo toma asiento un poco más al medio del escenario para cantar una sentida versión de “Vientito del Tucumán” mientras la melodía descansa en las hábiles manos de Arnedo y Catriel muestra que su genialidad no se basa sólo en la terrible fuerza, potencia y velocidad que le imprime a los parches de su batería, sino también en la precisión y control que ejerce sobre la percusión.

A continuación otro de sus grandes éxitos, “Par mil”, en una versión tranquila coreada por todo el público, y luego la primera de sus invitadas: Micaela Chauque, quien recita y luego aporta su siku para “Avanzando retroceden”, mientras Arnedo cambia su bajo por una guitarra y canta.

Llegan más invitados: es el turno de Peteco Carabajal con su violín, Juan Saavedra y Sandra Farías con bombos legüeros y Martín Ramos Pérez, en la guitarra. Catriel deja su lugar detrás de la batería para hacerse cargo de un bombo legüero y todos componen una excelente versión de “La flor azul”, digna de cualquier gran cancionero de nuestro folklore, con baile incluido de Juan y Sandra.

Vuelven temporariamente al formato rock con “Qué ves”, pero se queda Peteco haciendo una participación con su violín y en breve regresan Juan y Sandra para bailar, lo que nos indica que a fin de cuentas, rock y folklore son una misma cosa en el sentir de Divididos y de los amigos con los que comparten la música y el escenario.

Para “Guanuqueando”, donde siempre está presente el recuerdo de Ricardo Vilca, nos acompañan José Eugenio González, José Sergio Toconás, Martín Ramón Perez en guitarra y Raúl Tolaba reemplazando a Arnedo en el bajo mientras que éste se hace cargo de un bombo.

En “Boyar Nocturno” el trío recibe la visita de Facundo Nardone con un tap-steel, que no aparece y a pesar de las disculpas de Mollo, el tema empieza sin él aunque llega al escenario justo a tiempo para su participación.

“Senderos” es el lugar para que el trío vuelva al puro rock y tengan de nuevo un espacio para hacer un solo cada uno, continuando el impasse de invitados con “Cristóforo Cacarnú”, mientras Mollo saluda en mapuche pidiendo disculpas por su acento.

Aquí es donde hace su aparición el tehuelche Rubén Patagonia, quien luego de dejar su mensaje en defensa de las comunidades originarias y la ecología, entrega en su voz una impresionante versión del kaani “Talenke-Ytén” mientras Divididos pone toda su fuerza para que el pedido de defender la naturaleza suene aún más dramático y enérgico.

“Caminando” da espacio a un pequeño descanso del grupo, si no fuera que estoy viéndolos tocar diría que pusieron el CD, así de prolija, pulida y perfecta es la versión que nos presentan.

A continuación vuelve Micaela Chauque en caja y recitados, junto con el erkeuta Fortunato Ramos, para esa hermosa, rara y mixturada versión de “Mañana en el Abasto” con el que nos recuerdan que Luca aún vive en su música.

Hablando de vida, nos recuerdan también a otros grandes que al decir de Mollo “seguramente estarán en algún lado zapando juntos”, y luego de mencionar al Carpo y a Sokol le dan espacio a los que se fueron en una tragedia de una ruta, e interpretan “Todos” en honor de los fallecidos en la tragedia de Santa Fe.

Sin pausa, se hacen cargo de una versión sencilla pero realmente contundente de “Perro Funk”, y luego Catriel se hace tiempo para ser cómplice de la tribuna que canta “escúchenlo, escúchenlo, escúchenlo…” haciéndoles la base mientras cantan en una pausa del concierto. Una vez terminado el juego, aparece el homenaje a Pappo con esa versión bien power de “Sucio y desprolijo”, y continuando con la aplanadora de sonido ejecutan ese híbrido raro pero intenso que es “Rasputín + Hey Jude”.

El que presenta “El 38” es Arnedo, mencionando también sus experiencias por las radios comunitarias, y continúan con “Ala Delta” donde se dan el gusto de jugar una vez más con sus solos, cambios de ritmo, e intermedios antes de finalizar esta larga, pero siempre potente y rendidora versión.

Se va acercando el final, y para el próximo tema Mollo habla de las grandes cantantes que tiene nuestro país, con lo que les da la entrada a Isabel de Sebastián, Fabiana Cantilo, Hilda Lizarazu y Claudia Puyó, además del maestro Ciro Fogliatta que dibujará melodías sobre un Hammond para una hermosa (y como no podía ser de otro modo, repleta de energía) versión de “With a Little Help From My Friends”.

Mollo avisa que es hora de terminar, y arranca con “Amapola del 66”, en una larga versión, donde vuelven a entrar todos los invitados que se suman al grupo con sendos bombos, y el tema se convierte en una zapada con el sikus de Micaela, y hasta uno de los plomos tocando el bombo junto a Arnedo.

Para el bis hacen “Next Week”, mientras van dejando sus saludos y repitiendo el ritual de repartir todo lo que tengan a su alcance. Ricardo salta a la valla, dejando solos a Arnedo y Catriel, luego será el turno de Diego regalando agua y finalmente, al terminar el tema-zapada-improvisación Catriel salta de la batería para repartir unos cuantos palillos.

La impresión que queda luego de casi 3 horas de recital, es que hay tanta energía, y que hay tanta entrega y pasión que va y vuelve entre ellos y su público que por momentos Divididos no logra controlarla totalmente, lo que atenta a veces contra su espontaneidad, y otras veces tiende a permitir que ciertos momentos a lo largo del recital parezcan demasiado largos. Probablemente a lo largo de nuevas presentaciones encuentren el punto de equilibrio ideal.

Como sea, con o sin control, la Aplanadora no sólo genera música y nos rodea de esa energía avasallante, sino que transmite ideas y toma cierto compromiso social militante en defensa de comunidades e ideas que tocan su corazón, y a través de ellos, el nuestro.

Artísticamente, el espectáculo es impecable y profesional, con un excelente sonido de Goldman que permite captar hasta el último detalle pero no ensordece, de modo que dejamos el Luna sin el habitual zumbido que uno se lleva en los oídos al salir del Teatro de Flores.

Todos los videos en youtube:

http://www.youtube.com/view_play_list?p=43842E6B074854B4

Álbum de fotos:

7 comentarios:

  1. Loco: la verdad tu cronica es lo mas parecido a una receta de cocina.
    Pareciera que hablas de una bandita que recien empieza, y no de una de las bandas de rock más importantes del pais.
    Vos sabes que cosas se nos juegan a los fans en cada recital? La mistica de Sumo, de una banda que no uso una careta para parecer cool, sino que iban al ritmo de lo que sentian... y de donde los tiraba el viento.
    La familia Sumo dijo el pelado alguna vez.
    Y cada vez que vamos a un recital, a todos nos parece que falta algo, que falta alguien, pero a su vez, estamos todos.
    y esa es la energia que livianamente relatas. No es que Divididos no sepa que hacer con la energia que queda dando vueltas, es energia, es nuestra... y cada cual sabra que hacer despues de cada ritual.
    El show del 20 fue impactante. Saltar hasta decir basta, cantar hasta rasparse la garganta, sentir hasta llorar.
    Debe ser que lo transparente asusta, porque de tanto es un espejo.
    Saludos!

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  2. Hola Paula, espero que no te asuste que te encuentres con distintas miradas de las mismas cosas que a vos te gustan, a otros les gustan también aunque desde otro lado.

    Personalmente a mi Divididos me gusta en dos caras que son distintas, en esas palabras cortadas de la poesía de Ricardo, en la potencia del bajo de Diego, acompañado por Catriel generan ese efecto potente de LA APLANADORA, no me atrae el pogo -ya soy un viejito para eso, jajajaja-, pero si gritar las canciones.

    Y la otra faceta que Divididos parece querer profundizar cada vez es su versión entre acústica y folclorica, su mensaje más claro y más sentido. Ahi donde entra Tilcara, entran los amigos, y bajan un poco los decibeles.

    Hablas de Sumo como si se debiera mostrar algo sagrado. A mi también me gusta Sumo aunque nunca lo haya ido a ver.

    Pero los sentimientos no son algo sagrado, son sentimientos. Y Divididos no es Sumo. Divididos es Divididos, y quizas desde el mismo momento que Mollo y Arnedo se sumaron a Sumo.

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  3. Hola Paula:

    Como autor del post me corresponde responderte. Agradezco una vez más la generosidad de Flavio me permite decir lo que yo quiera y del modo que quiera.

    Antes que nada, escribí lo que quise, porque quise, del modo que lo sentí, sin pensar en que tuviera que gustarle a alguien. Puede coincidir con lo que viviste o no, pero en mi experiencia quedó esto.

    Sigamos con Sumo: Luca murió hace 23 años, Sumo se disolvió y lo que hay ahora son varios grupos que evolucionaron hacia diferentes horizontes. Si sentís que algo falta cada vez que tocan Arnedo, Mollo, Daffunchio, o Pettinato, (el Bocha también se fue, por desgracia) es tu sensación. Si el Pelado escuchara la versión de "Mañana en el Abasto" con esa mezcla de power rock, más recitado puneño más el erke, y no supiera que los que lo hacen son Mollo y Arnedo, lo primero que diría es "Fuck you!", y después iría a ver a quién tiene que cagar a patadas por semejante engendro...
    ¿Y sabés qué? A mí me emociona profundamente ésta versión de "Mañana...", más que la original de Luca, pasado de merca y chupado, cantando entre el dolor y la agonía, acompañado por un tecladito calamaresco y una bata electrónica.

    El ska-punk-reggae de Sumo, y el power rock folkloroso de Divididos son muy distintos. Atar Divididos a Sumo eternamente sería ningunearlos, si bien todos reconocemos sus orígenes, y además probablemente ya sean más grandes que Sumo. Alguna vez traté de imaginar qué hubiera pasado con Luca vivo, y termino cerrando en una historia más o menos así: Luca se hubiera ido a una recuperación, al volver a mediados del 88 se iba Pettinato (estaban ya hartos uno del otro), y probablemente también Arnedo, por el rumbo que estaba empezando a tomar el Pelado hacia 1991 ese hipotético Sumo hubiera sonado como algo entre los Redondos y el tecno-rock de Calamaro, y hacia 1995 el Sumo que quedó en la historia hubiera sido no más que una caricatura de sí mismo: un grupo de los ’80 tocando sus propios covers para los fieles de siempre. Hay personas (sin mala intención, sin dudas) que hoy deben estar agradecidas a que Luca se fue justo cuando lo hizo: con eso quedó el icono y a la vez que fue el puntapié inicial para mucha música nueva.

    El trato que le doy a Divididos, es el mismo trato que le daría a una "bandita nueva" de esas que mencionás. Por una simple razón: trato a la bandita nueva con el mismo respeto que a Divididos. Con una diferencia: puedo entender y disculpar que 5 pibes de 18 años tengan ciertas falencias musicales, pero no justifico que un músico con casi 30 años de trayectoria cometa errores más allá del accidente circunstancial (no fue el caso, pero podría haberlo sido) y también es lógico que le pida (¿livianamente? No se le piden cosas livianas a una aplanadora…) a un grupo que se maneja con público hace 25 años, que sepa qué hacer con la energía que maneja: para escuchar algo que suena y transmite lo mismo que un registro de estudio me quedo en casa escuchando el CD.
    En cuanto a saltar... con una cámara se pone jodido, pero cantar a los gritos también lo hice (hasta que recordé que la cámara también graba lo que canto).

    ¿Ritual? Yo fui a un concierto de rock de un grupo del cual soy fan (pero no un feligrés). De eso es de lo que hablé en la nota. En cuanto a lo transparente: no asusta, solo nos enfrenta con la realidad. Depende de nosotros lo que hagamos con ella.

    Un abrazo desde la diferencia.

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  4. Claro esta que cualquiera de los tres puede tirar fechas y lugares exactos sobre Sumo, Luca y el rock nacional, sin embargo, no es la idea debatir quien la tiene más larga.
    Seguro, a todos nos gusta más que Luca se haya muerto como murió y no que haya terminado como Cerati (con mi mayor de los respetos) o como Charly, recuperado y gordo.
    Tampoco quiero meterme en ruedas hipotéticas sin fin, respecto a: Si el pelado estuviera...
    Eso de ir a ver a los Sumo. Ok. Era un grupo más que muy alternativo para la época de pantalones ajustados y careta de super cool. Shows reventados, como ese ultimo donde el bis el pelado no lo canta por estar vomitando al lado del escenario. Lo cierto es que vendieron a los arañazos 5 mil discos, pero los fue a ver todo el mundo. Algo falla, algo no cierra. De haber sido contemporáneos, lo más seguro era que no fuera.
    Pero el tema de la mística, entiendo, es algo que levanta polvareda.
    Así como en el fútbol hay gente que ve 22 boludos detrás de una pelota, también hubo un tipo que invento en el aíre algo así como un "barrilete cósmico"... Y hay gente que se emociona con ese relato, más allá de que no sea un gol técnicamente perfecto, y todas las cosas que los jugadores frustrados devenidos en periodistas, le condimentan al mejor gol de la historia.
    A riesgo de confusión creo necesario aclarar que no se compara a Sumo con Maradona, sino tomo el ejemplo desde lo más concreto, el rock y el fútbol.
    Escribo esto y se me vienen a la cabeza imágenes de Symns en sus escritos, donde no hablaba de cuestiones perfectas y mucho menos se mostraba inconmovible. Especialmente una imagen en un bar. El tipo reflexionaba sobre su incursión en los redondos, como monologista allá por los 80, y dijo: cuando se pudrió todo con los redondos, yo me paré del lado equivocado.



    Me quede con la imagen de Symns, así que me puse a revolver papeles, notas viejas, cuadernos y encontré, lo cito y con eso me despido:

    “(…) Ante la displicencia y rechazo de los talentos nacionales, Luca se robó el corazón de todos los jóvenes de corazón joven de cualquier edad y jamás lo devolvió hasta hoy. Luca ni siquiera necesitaba cantar: con caminar por Corrientes ya se bamboleaba la calle. Los popes y futuros popes no se lo bancaron: ni el Indio Solari ni Spinetta ni Charly. Ninguno de ellos comprendió que la magia es energía que despiden ciertas almas: no importa cómo toquen o destoquen esas estúpidas guitarras y esos cretinos pianos que nos torturan a cada rato por diestra y siniestra en este ruidoso show que es hoy el planeta. Ni yo me di cuenta, pegoteado como un ciego a Los Redondos. (…)”(1)


    Los viejos vinagres a veces tienen 20 años (2)



    Notas
    1.Enrique Symns. Revista Mix. Diciembre de 1997
    2.Idem nota 1.

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  5. Si la música y los artistas no evolucionaran, por ejemplo, Syd Barrett hubiese destruído Pink Floyd y Jimmy Page seguiría tocando con los Yardbirds y no habría Led Zeppelin, por ejemplo. Y creo que bueno, los artistas, en mi opinion, merecen el mismo respeto habiéndose consagrado o no. Porque que lo hayan hecho no significa que sean mejores o peores que otros, que hayan trabajado más o menos que otro. Solamente eso, hay que valer a cada artista por como es, y no medir a todos con la misma vara. No comparar. Porque el arte es arte, y no un partido de fútbol donde el que no gana, pierde o empata. El arte es más que eso.

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  6. Agradezco tu nueva respuesta, pero me parece que no tiene que ver con el punto de discusion, ni con el tema que tratamos.

    Y por supuesto, no se trata de ver quien la tiene más larga ni tampoco pretendo erigirme en el dueño de la verdad. El reporte que hice, como ya te dije anteriormente, es mi propia experiencia del asunto, que puede diferir de la tuya, o de la de Flavio, o de la de cualquier otra persona. El filtro personal en cosas que no tienen que ver con las ciencias exactas es inevitable. Y por otro lado que ésto sea así no tiene nada de malo.

    A mí no me gusta que Luca se haya muerto como se murió, pero es lo que pasó y el mundo siguió adelante. Como seguirá el día que dejen de estar entre los vivos muchas otras personas, desde el más conocido y carismático hasta el más anónimo y gris.

    El tema era haber vivido y contado un recital de Divididos, por supuesto desde mi punto de vista. Y me parece honesto de mi parte decir que hubo momentos en donde la mística y la energía de la banda estuvo intacta, y otros momentos en que eso no fue así.

    Nunca me preguntaste algo que sí es importante: si yo volvería a ver el mismo recital que vi. La respuesta es SI, sin dudas. En el todo (aún reconociendo los altibajos) el recital me encantó, si bien la versión power-rock de Divididos me gusta aún más que ésta época donde el rock intenso se mezcla fuertemente con aires folklóricos.

    Del resto no voy a opinar ya que no tiene nada que ver con el tema que tratamos: yo hablo de Divididos en el 2010 mientras vos estás decidida a seguir hablando de Luca en la década del '80. Pero te puedo asegurar que te leí atentamente.

    Saludos.

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  7. Simón, creo que nunca entendiste cual era el tema de discusión.
    Igual, no importa. Para que vamos a debatir sobre algo que no solo interpretamos desde distintos lugares, sino que peor aún, no lo ves porque para vos no es algo relevante. La mística del rock es algo irrelevante para vos a la hora de hacer una crónica.
    Pero esta bien, no tiene porque gustarme como escribís o tus metáforas, tu poética. Pero lo que esta bueno es poder interpelar al lector: uh! que show que me perdí, o bueno, me ahorre plata. Tu crónica me dejo gusto a nada, una lista de ingredientes, que se perdió de saborear la torta.
    Pero, entiendo, escribís por necesidad, no para que a uno u otro le guste.
    Yo hablo de estrategia vos hablas de táctica, yo hablo de magia y vos me contas los trucos.
    Por ahí lo podemos resumir en eso, en tu forma de escribir. Pero es tu forma, y esta bien. Uno puede elegir lo que lee y lo que no.
    Saludos cordiales.
    También te leí atentamente.

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